June 30, 2005 | 10:12 pm Categoría: Actualidad, Televisión 
falsedad en estado puro

Hoy se estrena en Telecinco la cuarta edición de Operación Triunfo (con la mega original coletilla de “La nueva generación”). Si en las pasadas entregas, alojado en otra cadena, el espacio buscaba a toda costa aparentar “seriedad” e imploraba al cielo que no se le incluyera dentro del apestado bote de los llamados “concursos de telerealidad”, ahora, y desde los mismos castings previos, se puede observar que la intención es precisamente la contraría. Una frase muy repetida por el jurado durante las pruebas de selección de este año lo resume todo, con cierta sutileza, a la perfección: “cantas muy bien, tienes una voz increíble, pero no cumples el perfil que buscamos en esta edición para la academia”. Subrayando con claridad meridiana que ésta no es como las anteriores.

Analicemos la programación de Telecinco a lo largo del año: 3 meses de ‘Gran Hermano’, 3 meses de ‘Gran Hermano VIP’ y 3 meses de ‘La Casa de tu Vida’. Exactamente el mismo programa con nombres diferentes. Y en torno a dicho formato gira el resto de su parrilla. “El programa de Ana Rosa” por las mañanas, “Aquí hay Tomate” al mediodía, “A tu lado” por las tardes, “Crónicas Marcianas” por la noche… todos dedican todo o gran parte de su tiempo al debate del concurso de turno. De un único espacio hay que sacar contenidos para llenar 12 horas de televisión diarios. Tarea nada fácil que conlleva un alto precio para hacer que toda la maquinaria funcione: la necesidad imperiosa de sacar nuevas caras (ya no bastan sólo la de los concursantes, también necesitan las de sus familiares, amigos, etc) que den pie a nuevas historias, nuevas polémicas, nuevos escándalos… a un ritmo trepidante y constante. A Telecinco la fórmula le ha dado excelentes resultados por lo que este año tampoco nos perdonarán el Verano, y han anunciado que durante la época estival todos sus programas continuarán (aunque con presentadores y en algunos casos nombre diferente). Y para poder alimentar a la Bestia necesitan una nueva incubadora de personajillos, una nueva fábrica de historias, un nuevo “Gran Hermano”, para estos 3 meses: Operación Triunfo. (Por cierto, una apuesta tan fuerte para una época, la veraniega, en la que las cadenas siempre se han relajado mucho y han acostumbrado a tirar de reposiciones, ¿tendrá algo que ver con el cercano aterrizaje de Canal + en abierto?)

La verdad es que, al César lo que es del César, la cadena de las “mamachicho” (hoy supongo ya cuarentonas) ha sabido, a tenor de los fantásticos resultados de audiencia cosechados en los castings, resucitar un programa que estaba muerto y enterrado. Desde hace un par de meses todos sus programas “satélites” (los que citaba antes) han estado perfectamente orquestados y coordinados para ir aumentando la expectación del nuevo concurso poco a poco. En eso no tienen competencia. Lo hacen a la perfección. Es un hecho que el mercado musical está completamente saturado, y ya no pudo siquiera absorber a los “triunfitos” de la segunda y tercera edición, que pasaron sin pena ni gloria por las listas de ventas y los top mantas (y de los de la primera y explosiva entrega el único que sobrevive es David Bisbal con toda una compañía discográfica detrás de él). Esto Telecinco lo tiene claro, y espero por su bien que los concursantes también: los que allí van (aparte de algún bolo esporádico por las ferias y verbenas de nuestros pueblos) serán carne de plató, no de escenario o de estudio de grabación. Los resúmenes diarios de los castings han sido toda una declaración de intenciones:

    1º) Se han centrado mas tiempo en los bufones y freaks, al mas puro estilo William Hung (ese asiático que se hizo mundialmente famoso por cantar canciones de Ricky Martin en American Idol), que en los propios aspirantes serios.
    2º) El jurado de OT ha sido especialmente sádico y se ha cebado con crueldad a la hora de leer sus veredictos, buscando el cabreo de los no admitidos, y las lágrimas y emociones desmedidas de los seleccionados, torturándolos hasta el último segundo.
    3º) Se ha buscado unas características claras en los elegidos: por encima de la voz el atractivo físico, o gente que sabe muy bien donde se mete (sobreactuando sin pudor ante la cámara, de lágrima fácil, o predispuesto al romance y a dar que hablar), y seguramente algunos con pasado para dar pena o crear escándalo.
    4º) Una apuesta clarísima por parte de la cadena de gestar una única gran estrella (a lo David Bisbal): Jesús de Manuel. Es el que mas minutos se lleva (también en los programas satélites), el que mejor juega con la cámara (con una soltura que sugiere llevan meses preparando), y el que pareciera que sigue un guión elaboradísimo, con chipas de supuesta espontaneidad en cada una de sus apariciones (dirigidas a aumentar su popularidad). No duden que llegará a la final.

Telecinco al menos es honesta y pone sus cartas boca arriba. Al fin y al cabo da al público lo que ellos demandan: simple y pura distracción, aunque nada sea real. Bueno, me voy, que está empezando…

June 12, 2005 | 12:50 am Categoría: Televisión, Recuerdos 

El Equipo A (A Team):
Pasados los años solemos dulcificar los recuerdos (sobretodo los vividos en la infancia) y rodearlos de un halo de magnificencia y divinidad, como si estuvieramos bajo el influjo de algún extraño encantamiento. Las series no son ajenas a ésto, pero como en todo, hay excepciones: El equipo A cuando la veías, aunque nos entretenía, ya eramos consciente de lo mala que era.
Todos y cada uno de sus capítulos eran exactamente iguales: un pobre desamparado sufría las extorsiones y/o amenazas de algún grupo de maleantes, y siempre había algún rocambolesco motivo por el que la víctima rehusaba a ir al sheriff del pueblo a contarle sus desdichas. Luego, no se sabe muy bien porqué, todo Estados Unidos conocía de la existencia del Equipo A y de como contactar con ellos, todos, menos los militares que los buscaban. Hanibbal, para evitar que el encuentro fuese una trampa, siempre se disfrazaba y una vez certificado que el desvalido de turno podía pagarles una buena suma de dinero se ponían manos a la obra. Los malos siempre en un primer momento capturaban a nuestros héroes, pero, casualidades de la vida, siempre los encerraban en algún lado rodeados de un millón de herramientas de bricolaje y mecánica. Entonces los 4 manitas fabricaban algún vehículo o arma, escapaban y pateaban los culos de los malvados (la cámara siempre tomaba la misma toma: a M.A. levantando a alguno de los maleantes por encima de una barra de bar o vehículo). Pero, a pesar de la ingente munición y violencia usada en cada capítulo, nadie moría, siquiera nadie quedaba herido, incluso cuando siempre había algún coche que daba 5 o 6 vueltas de campana.
Además en todos los episodios se repetían algunas escenas: Tenían que sacar a Murdock del psiquiátrico embaucando a la enfermera; Fénix se enrrollaba con alguna pariente maciza de los ayudados; engañaban a M.A. -que nunca escarmentaba- y lo drogaban para poder tomar algún avión; y finalmente, justo antes de empezar los títulos de crédito, Murdock hacía alguna tontería y M.A. se abalanzaba hacía él para golpearlo, momento justo en el que se congelaba la imagen.
Yo de pequeño jugaba con mis amiguitos al Equipo A, cada uno tomaba un papel. Yo, un enclenque que el viento podía arrastrar en cualquiera de sus embestidas, hacía curiosamente de M.A.

El equipo A

V, los visitantes:
Hoy día estamos ya acostumbrados al merchandising y demás parafernalia (estampitas, posters, todo tipo de productos promocionales -desde el papel higiénico a las mochilas-) que suele acompañar a los grandes estrenos cinematográficos (y a todo el estudiado hype que se va creando desde meses antes). Pero a mediados de los 80, y en España, nuestros virginales ojos no habían visto jamás algo parecido hasta la llegada de V.
En el primer episodio un manojo de inmesas naves nodrizas, al más puro estilo, o mejor dicho, exactamente igual a Independence Day, invadían buena parte de las capitales del mundo. Los líderes alienígenas se entrevistaban con los terráqueos y los convencían de que venían en son de paz. En realidad se habían quedado sin gusanitos en su planeta y venían a devorarnos a nosotros. Fué en este punto cuando muchos de nosotros descubrimos que perteneciamos al lado tenebroso de la fuerza, porque los que realmente nos fascinaban eran los reptiles invasores, con sus monos de color rojo, y su simpática costumbre de envasarnos en cadenas de montaje. La resistencia terrícola nos provocaba salpullidos, era una panda de pijos subnormales y de patanes insoportables. La trama se fué poco a poco centrando en ellos y la serie decayó.
Pero si hay algo que quedará en nuestra memoria es la imagen de Diana. La mala malísima. Sobretodo cuando deglutía, como la que se está tomando un esparrago Carretilla, de manera tan lasciva, aquellos ratoncitos blancos, que se estremecían en su garganta. Diana era una lagarta en el sentido más amplio de la palabra. Fué una pena que nunca se acabara liando con Donovan, el líder de los terrícolas rebeldes. Hubiera sido legendario verla en su piel verde escamada de reptil sometiendo sexualmente al guaperas.
En el patio del colegio, en los recreos, intercambiábamos cromos, veíamos los pósters de la teleindiscreta, y comiamos los ratoncitos de gominola, imitando a nuestra diosa, con el manifiesto peligro de atragantarnos. Luego nos subiamos en los bancos e imaginábamos que eran naves alienígenas.

V, los visitantes

Continuará…

June 10, 2005 | 11:52 pm Categoría: Televisión, Recuerdos 

Es increible como pasan los años. Hace nada, 2 décadas, recuerdo como algunas veces entre los amiguitos de la escuela pasábamos el rato imaginando que estariamos haciendo en el año 2000… algo que nos parecia tan tremendamente lejano… inalcanzable. La verdad es que en la infancia los años pasan lenta pero intensamente. Ansiamos crecer con rapidez, pero otra parte de nosotros quiere exactamente lo contrario. Hoy pensaba escribir un post sobre la llegada a España de las series ‘Mujeres desesperadas’ (’Desperate housewives’, -¿porque no lo tradujeron como ‘Esposas desesperadas’?-) y ‘Perdidos’ (’Lost’), pero me he puesto un poco melancólico y he preferido mejor que éso recopilar series que, de alguna u otra forma, han pasado por mi vida -a veces sólo de puntillas-, y supongo que también por la de muchos de ustedes.

series en mi memoria

Síganme a dar una vuelta por los míticos episodios de ‘El super agente 86′, ‘Los problemas crecen’, ‘El coche fantástico’, ‘V’, ‘Alf’, ‘El equipo A’, ‘MacGyver’, ‘Padres forzosos’, ‘Primos lejanos’, ‘Salvados por la campana’, ‘El príncipe de Bel Air’, ‘Aquellos maravillosos años’, ‘Las chicas de oro’, ‘Expediente X’, ‘CSI’, ‘Beverly Hills 90210, Sensación de vivir’, ‘Médico de familia’, ‘Bola de dragón’, ‘Campeones’, ‘Los caballeros del zodiaco’, etc…

Seguir leyendo…

June 7, 2005 | 10:40 pm Categoría: Política, Actualidad, Televisión 
cadena de favores

Pronto el PSOE devolverá al imperio PRISA los numerosos favores prestados durante todos estos años, agraciándolos con, nada más y nada menos, una licencia para que Canal + pueda emitir en abierto 24 horas al día a partir de Septiembre. Ésta noticia (La vicepresidenta la presentaba con inocencia, “si lo piden, ¿porque no?”) es en un principio positiva para los ciudadanos, pues pensamos que así, por ejemplo, ya los viernes de madrugada no tendremos que dejarnos la vista descifrando las películas porno codificadas, o que podremos ver los partidos de la Liga los Domingo por la tarde “degratis”. Nada más lejos de la realidad y de las intenciones de Polanco.

Canal + dejará de existir tal y como hoy la conocemos, o mejor dicho, dejará de ser accesible sin pasar por la caja que a ellos ahora les interesa: sólo seguirá en Digital +. En su lugar crearán un nuevo canal, Canal 4 (ya tienen hasta el logotipo perfilado y se está reajustando la plantilla del plus, y eso que todavía no se han concedido las licencias, pero tener al gobierno como padrino debe dar mucha tranquilidad). Por lo tanto olvídense de eso de un estreno cada noche en abierto, y de todo lo demás (Silvia Saint o Nacho Vidal incluidos). Será un canal generalista más, como Antena 3 o Tele 5. Aún siendo así, aunque fuera un canal de 24 horas de “aquí hay tomate“, seguiría siendo una estupenda noticia para todos, pues tendriamos algo más donde elegir. Pero si analizamos la operación un poquito nos daremos cuenta de lo que realmente se esconde detrás de todo ésto.

¿Qué gana Polanco creando un canal en abierto? Muchos lo simplificarán intencionadamente diciendo que lo único que se busca son los apetitosos ingresos publicitarios, que sin duda bienvenidos son, pero realmente es absurdo pensar que PRISA cree un canal de calidad y atractivo para la gente (con buenas películas, deporte, series, etc…), pues le restaría clientes para donde realmente están invirtiendo y tienen un gran negocio y el monopolio garantizado: Digital +. No nos engañemos, viendo el modelo de negocio que ha tenido PRISA siempre (canal + de pago, elpais.es de pago hasta hace bien poco, digital + de pago) éste último movimiento huele a podrido (acaso no es obvio el abrupto descenso de calidad de los contenidos de canal + desde la llegada de la plataforma digital). ¿Qué se persigue? Es fácil de entender.

A partir de Septiembre Polanco será propietario de la única plataforma de pago digital, y de un canal en abierto, situación que hasta ahora estaba protegida por ley para que no sucediera. Por lo tanto podrá comprar los derechos de las películas para emitirlas en pay-per-view por Digital + (como hasta ahora), pero también podrá competir con el resto de televisiones generalistas para adquirir los derechos de emisión de esas mismas películas en abierto (cosa que hasta ahora no podía). Hoy en día mucha gente, yo el primero, no concibe aún el concepto de tener que pagar por ver TV, y mucho menos tener que pagar una cuota de abono mensual y luego, para ver contenidos de calidad (fútbol y cine), tener que pasar nuevamente por taquilla. Si hoy sabemos que cualquier película, en 3 o 4 años, la emitirán en abierto, ¿para qué tirar el dinero? (y si tienes la necesidad de ver una concreta pues la alquilas y punto). Pero eso ahora podría cambiar drásticamente. Canal 4 podría comprar los derechos de emisión de las mejores películas (de ahí el verdadero temor de Tele 5 y Antena 3, que saben no pueden competir económicamente contra el imperio), para luego realmente no estrenarlas (o demorarlas en demasía y ponerlas plagadas de publicidad) para que así mucha mas gente (al no haber ni fútbol ni buen cine en ninguna cadena) viera más atractivo el cambiarse a la televisión de pago.

A parte de eso hay muchas otras obvias ventajas: no duden que uno de los puntos fuertes del próximo canal serán los informativos. Así el PSOE y PRISA podrán continuar y potenciar su ya fructífera y duradera colaboración unas cuantas décadas más.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here