June 19, 2005 | 01:31 pm Categoría: Pensamientos 
Sexo

A mi de pequeño siempre me traían carbón por Navidad. Pero peor incluso que no poder presumir con los amiguitos de los regalos, era que siempre en esas fechas publicaban en la tele algún estudio sociológico que explicaba que cada padre se gastaba una burrada por hijo en juguetes. A mi aquellas cifras me abrumaban, me resultaban lejanas e imposibles, propias del Sultán de Brunei (que era el Bill Gates de la época). El coche teledirigido que yo siempre quise no era ni el 10% de aquella cifra. ¡ Que injusto era el mundo !, era tal la rabia que mi propósito de año nuevo siempre fue el mismo: seguir siendo un niño malo y no parar de hacer trastadas.

Nos bombardean casi a diario: que si cada español se gasta al año 814 euros en comer fuera, 33 en flores, 160 en juegos de azar, 499 en el mantenimiento de su mascota, las parejas 100 euros en el día de San Valentín, los varones 1200 en prostitutas, que si invertimos 24 minutos diarios a la lectura o que derrochamos casi 4 horas delante de la televisión y 20 al año en ordenar el puesto de trabajo (les invito a que vean el mio). Todas me parecen cifras desconcertantes e irreales, y sin duda se publican con demasiada manga ancha (casualmente detrás suele haber alguna firma comercial, que digo yo, modificará los resultados a su conveniencia). Pero algo deben tener de cierto, y de todas éstas estadísticas, la que siempre mas me abrumó y perturbó fue esa que decía que perdemos la virginidad a los 16 años (casualmente auspiciada por durex). Yo a los 19 empezé a desesperarme elucubrando que si 16 era la media, entonces habría mucha gente que perdía su inocencia a los 14, incluso a los 13… y los mas paletos y torpes, o simplemente feos, a los 17 o 18… Yo, con 6 años de retraso sobre los más avispados, ya me salía de rango. Era a todos los efectos un bicho raro.

Por eso nunca me he llevado bien con estos estudios, porque siempre he salido muy mal parado. Yo siempre aparezco en el lado malo. Pero hoy quizá hagamos las paces las estadísticas y yo, pues por primera vez úna me hace sentir feliz, incluso como un super hombre. El resultado de una reciente encuesta arroja que son 22 los minutos que dedicamos a cada acto sexual (y 3 veces a la semana). Mi primer pensamiento nada más leer dicho titular fue “eso será sin contar el precalentamiento”. Pero NO, de los 22 minutos, 7.3 son para el “mete-saca” (1.8 si padeces de eyaculación precoz) y el resto para los variopintos juegos preliminares. Vaya una sonrisa se dibujó en mi rostro. ¿Quien dijo que las comparaciones son odiosas? En este caso son buenísimas (y más pensando que en este tipo de preguntas la gente siempre habrá glorificado sus respuestas para quedar como un campeón). Pero intento contener mi alegría desbordada y dar una explicación racional a todo ésto: ¿se tratará de una cifra bajita puesta a conciencia para subir la moral de la Nación y hacer que la natalidad suba con la euforia que ésta noticia nos provoca? (como aquella totalmente inexplicable que reza que la media del pene español en erección, o sea tieso, son entre 13 y 16 centímetros); ¿o será que la larga espera en mi post-adolescencia me ha hecho ahora tomar el asunto con mas ganas?. Sea como fuese, para una persona como yo, que el sexo (y por supuesto Ella) lo ocupa todo, se trata de una inyección de moralina pura puesta directa en vena.

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